sábado, 8 de agosto de 2026

Grandeza

Al comenzar el día podemos hacer una oración muy sencilla: "Señor, que hoy no busque brillar yo. Que brilles Tú. Que quien se encuentre conmigo pueda llevarse un poco de tu paz, de tu alegría y de tu amor." Porque, al final, la verdadera grandeza no consiste en que el mundo nos recuerde. La verdadera grandeza consiste en que, gracias a nuestra vida, alguien haya podido acercarse un poco más a Dios.