lunes, 31 de agosto de 2026

Oración-En el momento oportuno

Señor, dame paciencia para aceptar tus tiempos.
Cuando tenga prisa, enséñame a detenerme.
Cuando me desespere, enséñame a confiar.
Cuando piense que nada cambia, ayúdame a creer que Tú sigues trabajando en silencio.
Dame la gracia de no abandonar, de seguir sembrando y de esperar siempre con esperanza. Porque sé, Señor, que Tú nunca me abandonas y que, aunque a veces no comprenda tus caminos, siempre llegas en el momento oportuno. Amén.

Juan Jaramillo 


Oración-Corazón semejante al de Cristo

Señor Jesús, haz mi corazón semejante al tuyo. Líbrame del resentimiento, de la envidia, del orgullo y de todo aquello que me aleja de Ti. Derrama en mí tu Espíritu Santo para que transforme mi interior y haga de mi corazón una morada de tu paz. Que hoy mis pensamientos, mis palabras y mis obras nazcan siempre del amor. Amén.

Juan Jaramillo 

No todo

¡Qué importante es aprender esto: no todo lo que pienso tengo que decirlo; no todo lo que sé tengo que
contarlo; no todo lo que escucho tengo que repetirlo!

Juan Jaramillo 

Oración al Espíritu Santo

Espíritu Santo, enséñame a ser verdaderamente libre. Que no viva dominado por mis impulsos, sino
guiado por tu amor. Dame serenidad para elegir siempre el bien, fortaleza para vencer aquello que me aleja de Ti y un corazón cada día más parecido al de Cristo. Amén.

Juan Jaramillo 

Oración-BRILLAR

Hoy podemos hacer una oración muy sencilla:  

"Señor, que hoy no busque brillar yo. Que brilles Tú. Que quien se encuentre conmigo pueda llevarse un poco de tu paz, de tu alegría y de tu amor."  

Porque, al final, la verdadera grandeza no consiste en que el mundo nos recuerde. La verdadera grandeza consiste en que, gracias a nuestra vida, alguien haya podido acercarse un poco más a Dios.

Juan Jaramillo 

sábado, 8 de agosto de 2026

Grandeza

Al comenzar el día podemos hacer una oración muy sencilla: "Señor, que hoy no busque brillar yo. Que brilles Tú. Que quien se encuentre conmigo pueda llevarse un poco de tu paz, de tu alegría y de tu amor." Porque, al final, la verdadera grandeza no consiste en que el mundo nos recuerde. La verdadera grandeza consiste en que, gracias a nuestra vida, alguien haya podido acercarse un poco más a Dios.

Juan Jaramillo